AraDaen, sysadmin notes Blog sobre administración de sistemas operativos, análisis de nuevas tecnologías, diseño y desarrollo de software a medida (Java, .NET, Android) y otras noticias

Sobre Twitter, censura y el #TwitterBlackout

Hace varios días anunciaba Twitter en su blog oficial que si bien ellos entendían la libertad de expresión como unos de los derechos humanos fundamentales, y apostaban por el libre intercambio de información y opiniones,  en su expansión por nuevos países se veían obligados a cumplir con la legislación vigente de cada uno de ellos. Y, debido a esto, se veían en la obligación legal de restringir en determinados países (exclusivamente) el contenido de tweets y usuarios, sobre los que se presentaran reclamaciones basadas en la legislación de cada país.

Como consecuencia de esto, son numerosas las voces que se han alzado mostrando su oposición a lo que según ellos es una práctica de censura por parte de Twitter.  Hasta tal punto que bajo el hashtag #TwitterBlackout se ha propuesto para hoy, a modo de protesta, que aquellos usuarios de Twitter que estén en contra de esta medida que han tomado desde la red social, dejen de utilizarla durante el día de hoy.

Por otra parte, personas de cierta relevancia en el mundo digital han mostrado, si no su apoyo a la nueva medida de Twitter, sí su sorpresa ante la reacción de los usuarios y el movimiento #TwitterBlackout. Es el caso de Enrique Dans, Ricardo Galli, y otros. Su defensa gira en torno a que es lógico esperar que Twitter se someta a la legislación de los países en los que ofrece sus servicios, y recuerdan que la actual política de Twitter al respecto es borrar de forma global los tweets que son denunciados, de forma que en realidad se está limitando la censura de los tweets al ámbito de determinados países.

Personalmente creo que la nueva política anunciada por Twitter va a servir para disminuir la censura en la medida en que el sesgo será aplicado por países y no de forma global. Es más, los casos censurados serán publicados en Chilling Effects. Entiendo, además, que es imprescindible que Twitter se someta a la legislación vigente, como exigiríamos a cualquier otra compañia que opera en España. Es por eso que no comparto el movimiento #TwitterBlackOut: el destino de la protesta no debería estar enfocado en Twitter, por cumplir las leyes de un determinado país, si no en los legisladores de esos países.